Irán, la mayor cárcel del mundo de mujeres periodistas e internautas

31/Jul/2014

Infoperiodistas

Irán, la mayor cárcel del mundo de mujeres periodistas e internautas

La detención de dos
periodistas y una fotógrafa, el 22 de julio, incluido el corresponsal de The
Washington Post y su mujer, eleva a 65 el número de informadores encarcelados
en Irán. Entre ellos se encuentra una decena de mujeres, tres de ellas con
nacionalidades extranjeras, que hacen de Irán el país del mundo con más
periodistas e internautas encarceladas.
Reporteros Sin Fronteras
quiere expresar su gran preocupación por las denuncias y las detenciones contra
las mujeres que trabajan en medios de comunicación. Siete de ellas, con
condenas que van de los seis meses a los 20 años de cárcel.
Yeganeh Salehi, esposa
del corresponsal del Washington Post, Jason Rezaian, que tiene doble
nacionalidad, estadounidense e iraní, fue detenida junto con su marido en su
casa de Teherán. Rezaian lleva trabajando desde 2012 en la capital iraní y
Salehi trabaja para el periódico The National, con sede en Emiratos Árabes
Unidos.
La fotógrafa freelance,
también con doble nacionalidad estadounidense e iraní, que trabaja para varios
organizaciones de medios, incluido el Washington Post, y ha sido detenida junto
a su marido, no periodista. Su familia no quiere revelar su identidad y se
desconoce dónde está detenida la pareja y por qué motivos.
Sajedeh Arabsorkhi, fue
condenada el 18 de julio a cumplir un año de cárcel, acusada de propaganda
antigubernamental. Desde que regresó a Irán, en septiembre del año pasado, ha
sido interrogada varias veces por los agentes de los servicios de Inteligencia
y la Guardia Revolucionaria. «Fue sentenciada en ausencia cuando vivía en
Francia», explica su madre. «Dejó Irán legalmente, sin procesos
judiciales. Pero los problemas vinieron a su regreso al país», añade.
Arabsorkhi es hija de Fazlollah Arabsorkhi, antiguo preso político, miembro de
un partido reformista iraní.
Marzieh Rasouli ha sido
trasladada a prisión, el 8 de julio, para cumplir una condena de dos años de
cárcel y 50 latigazos.
Rihaneh Tabatabai,
periodista del Shargh ha sido sentenciada a un año de cárcel y encarcelada el
21 de julio.
Mahnaz Mohammadi,
periodista y creadora de documentales, ingresó en prisión, el 7 de junio, para
cumplir una sentencia de cinco años de cárcel.
Saba Azarpeyk, periodista
de los periódicos Téjarat-é-Farda y Etemad, fue detenida el 28 de mayo.
Reporteros Sin Fronteras manifiesta una especial preocupación por su caso. Se
desconoce dónde está detenida y por quién. Ha sido juzgada en ausencia, el 20 y
21 de julio, en un Tribunal Revolucionario de Teherán, sin presencia de ningún
representante legal. Su abogado, que afirma no haber sido informado de la
audiencia, entiende que su juicio tiene relación con una detención anterior, el
«Domingo negro» de 2013, en el que fueron detenidos 19 periodistas.
Según la información que maneja Reporteros Sin Fronteras, la periodista está
sometida a una presión extrema por sus investigaciones sobre organizaciones de
medios dirigidas y financiadas por los Guardias Revolucionarios y los agentes
del ministerio de Inteligencia. Ambas organizaciones de seguridad, próximas a
las autoridades judiciales, la tienen confinada en solitario en un lugar
desconocido desde hace 50 días, violando todas las leyes nacionales e
internacionales. Su familia pudo verla brevemente durante el juicio y manifestó
su alarma por su debilitamiento físico y mental.
Periodistas extranjeras
en prisión
De las 10 mujeres
periodistas presas en la actualidad, tres son extranjeras, incluida la
fotógrafa estadounidense detenida el 22 de julio.
Roya Saberi Negad
Nobakht, que tiene doble nacionalidad británica e iraní, fue detenida por sus
actividades en las redes sociales, incluida Facebook. Hasta la fecha, las
autoridades británicas no han hecho ninguna declaración oficial sobre su
detención. Nobakht llevaba bajo custodia desde octubre del año pasado, y fue
sentenciada a 20 años de cárcel por un Tribunal Revolucionario de Teherán, el
27 de mayo, acusada de «conspirar para cometer crímenes contra la seguidad
e insultar al Islam» por escribir en Facebook que todo en Irán era
«demasiado islámico».
Naghmeh Shahi Savandi
Shirazi, ha sido detenida junto con otras siete internautas, y condenada a
siete años y 91 días de cárcel.
Farideh Shahgholi, una
internauta de nacionalidad alemana e iraní, ha empezado una condena a tres años
de cárcel impuesta el 22 de mayo. Las autoridades alemanas tampoco han hecho
hasta la fecha ninguna declaración al respecto. Vivía en Alemania desde hacía
25 años, y fue detenida en 2011, en una visita a su familia en Irán. Fue
acusada de propaganda antigubernamental y de insultar al Líder Supremo en
comentarios en Facebook. Ha sido condenada por un Tribunal Revolucionario de
Teherán.
«Con 65 periodistas
e internautas encarcelados, Irán sigue siendo una de las mayores cárceles del
mundo de informadores. El país lidera también la lista de mujeres periodistas e
internautas presas. Las autoridades judiciales, junto con la Guardia
Revolucionaria y el ministerio de Inteligencia, violan los derechos de las
mujeres que trabajan en los medios de comunicación. Las promesas del Presidente
Rohani de liberar a todos los presos de conciencia han sido en vano y su
silencio hace más fácil acabar con la libertad de información. Es su deber garantizar
el cumplimiento de la Constitución de su propio país, así como es su
responsabilidad lo que le ocurra a cualquier ciudadano en suelo iraní»,
afirma RSF.